Discos que (injustamente) no van a estar en las listas de lo mejor del 2014 #3: Aries – Mermelada dorada (La Castanya, 2014)

aries-mermelada-doradaEl más reciente disco de Aries (el alias de Isabel Fernández Reviriego, ex-Charades) es posible que aparezca en algunas listas de mejores discos nacionales de 2014, pero yo no me quejo de que no esté en esas listas “nacionales”, yo me quejo de que no esté en la lista de Pitchfork, la de Spin, la de Drowned In Sound o la de Quietus. Porque lo merece.

Mermelada dorada es un disco espectacular. Los temas avanzados en su disco de debut, aquí son desarrollados con un gusto exquisito. La psicodelia electrónica post-Animal Collective, de ritmos sincopados y teclados estridentes no están al servicio de un desvarío trippy, sino de algunas de las melodías más pegadizas que he escuchado en tiempo (como las de la espectacular “Visiones” abriendo el disco o el estribillo de “Desde hoy”). Incluso los momentos más relajados como “Moverme de aquí” no están exentos de ese complejo juego de melodías simples y eficaces e instrumentación barroca. Mermelada dorada es un gran disco de pop, pero por debajo de la voz de Aries, es muchas más cosas. Es un universo de sonidos minuciosamente colocados para provocar innumerables sensaciones que se van desarrollando en cada escucha. Aries no ha hecho un disco, ha hecho magia.

Mermelada dorada de Aries puede escucharse aquí, y comprar el disco en la web de La Castanya.

Discos que (injustamente) no van a estar en las listas de lo mejor del 2014 #2: Early Winters – Vanishing Act

early-winters-vanishing-actEarly Winters son seguramente el supergrupo más pequeño del mundo. Con la cantautora británica Carina Round y el cantautor canadiense Justin Rutledge al frente, el teclista y arreglista Zac Rae (cuyos créditos van desde Miley Cyrus hasta Russian Red) y el músico y productor Dan Burns (Andrew WK, Rob Zombie), ninguno de ellos es un gran nombre, pero todos tienen una gran carrera a sus espaldas. A pesar del perfil bajo del grupo, Vanishing Act, su segundo LP, es un disco de sonido pleno, lleno de matices, una instrumentación delicada, y al menos cuatro canciones (“Vanishing Act”, “A Thing For You”, “Millionaire” y “Let My Love Weight You Down”) que podrían ocupar cada una de ellas por pleno derecho puestos de honor en listas de lo mejor del año sin sorprender a nadie.

Las canciones de Vanishing Act se mueven entre el folk, el country y el rock de corte más melódico, y sin embargo todas esas etiquetas no lo definen. Y aunque a primera vista pueda parecer sobrecargado de arreglos, cada sonido encaja con sutileza, sin ensombrecer jamás el verdadero punto fuerte de este disco, unas canciones de gran belleza, y letras que unas veces son caricias (“deja que el peso de mi amor te haga bajar”) y otras auténticos puñetazos al alma (“si salgo de esta con vida voy a encontrar un millonario, alguien que me saque por ahí, alguien que me trate como a un perro, si llego a salir de esta; ¿estaré a salvo por la noche? ¿estaré aterrorizada? ¿estaré en tu cabeza?”), y que convierten a Early Winters en los autores de un grandísimo disco que por desgracia pasará desapercibido para casi todo el mundo.

Se puede escuchar Vanishing Act de Early Winters en Spotify. Por desgracia, no existe edición en vinilo, pero se puede comprar el CD a través de la web de la banda.

Discos que (injustamente) no van a estar en las listas de lo mejor del 2014 #1: Lyla Foy – Mirrors The Sky (Sub Pop, 2014)

PrintEste año ha sido un buen año para las cantautoras de voz dulce dadas a las melodías tristes de aire más o menos folk. Los nombres de Sharon Van Etten, Marissa Nadler, Broken Twin o la debutante Angel Olsen están apareciendo con frecuencia en las listas de lo mejor del año. Pero no el de Lyla Foy.

Una vez abandonado el nombre artístico WALLS con el que el pasado año nos dio la sensacional “Shoestring”, Lyla Foy debutaba este 2014 con Mirrors the Sky, una colección de diez canciones tremendamente conmovedoras. Empezando por la hermosa “Honeymoon” que abre el disco hasta la deliciosa “Warning” que lo cierra, las canciones de Lyla Foy tienen encanto. Y no sólo el de una voz dulce y frágil, sino también el de un especial talento para la melodía. Porque aunque canciones como “Rumour” se acerquen a lo que entendemos más estrictamente como cantautora de folk eléctrico, las canciones de Mirrors the Sky no son para nada planas. Ahí están el ritmo oscuro de “Easy”, la línea de bajo de “Only Human” o el aire decididamente pop de “Feather Tongue”.

Se puede escucha Mirrors the Sky de Lyla Foy en Spotify o, mejor todavía, comprar el vinilo en Amazon.