Lista: Los mejores discos de 2013

Que no se diga que soy tacaño. Ni 10, ni 25, ni 50, sino 100 discos. Los que más me ha gustado de 2013, un maravilloso año para la música. Lo del orden, una vez que pasamos del puesto número 30 es bastante relativo, incluso los puestos del 5 al 30 serían intercambiables entre sí. Incluso los del 2 al 5 podrían cambiar. Quien no me toca nadie es a James Blake de un número uno que para mí es indiscutible.

1. James Blake, Overgrown (Escuchar en Spotify / Comprar vinilo)
2. Veronica Falls, Waiting for Something to Happen (Escuchar en Spotify / Comprar vinilo)
3. My Bloody Valentine, m b v (Comprar vinilo)
4. Kanye West, Yeezus (Escuchar en Spotify)
5. Joanna Gruesome, Weird Sister (Escuchar en Spotify / Comprar vinilo)
6. Poliça, Shulamith (Escuchar en Spotify / Comprar vinilo)
7. Daft Punk, Random Access Memories (Escuchar en Spotify / Comprar vinilo)
8. Alka, La première fois (Escuchar en Spotify)
9. Tei Shi, Saudade (Escuchar en Spotify)
10. Toro Y Moi, Anything in Return (Escuchar en Spotify / Comprar vinilo)

11. Waxahatchee, Cerulean Salt 
12. Camera Obscura, Desire Lines
13. Arctic Monkeys, AM
14. Neko Case, The Worse Things Get, The Harder I Fight, The Harder I Fight, The More I Love You
15. Deptford Goth, Life After Defo
16. Justin Timberlake, The 20/20 Experience
17. Blue Hawaii, Untogether
18. Speedy Ortiz, Major Arcana
19. The Pastels, Slow Summits
20. Goldfrapp, Tales of Us

21. Pet Shop Boys, Electric
22. Phoenix, Bankrupt!
23. Vampire Weekend, Modern Vampires of the City
24. Black Hearted Brother, Stars Are Our Home
25. Doble Pletina, De lo concreto a lo general
26. Eleanor Friedberger, Personal Record
27. Arcade Fire, Reflektor
28. Vondelpark, Seabed
29. Disclosure, Settle
30. Porcelain Raft, Permanent Signal

31. Hannah Peel, Nailhouse
32. Paavoharju, Joko Sinä Tulet Tänne Alas Tai Minä Nousen Sinne
33. Woodkid, The Golden Age
34. The National, Trouble Will Find Me
35. Mark Kozelek, Like Rats
36. Widowspeak, Almanac
37. Lapalux, Nostalchic
38. Future Bible Heroes, Partygoing
39. Charli XCX, True Romance
40. Black Milk, Synth or Soul

41. Grouper, The Man Who Died In His Boat
42. The Ruby Suns, Christopher
43. Rhye, Woman
44. CHVRCHES, The Bones Of What You Believe
45. Body/Head, Coming Apart
46. Tiger and Milk, La cara norte
47. Tony Bennett/The Dave Brubeck Quartet, The White House Sessions, Live 1962
48. Haim, Days Are Gone
49. Beach Fossils, Clash The Truth
50. Momus, Bambi

51. Torres, Torres
52. MV & EE, Fuzzweed
53. The Mary Onettes, Hit The Waves
54. Widowspeak, The Swamps
55. Youth Lagoon, Wonderful Bughouse
56. Savages, Silence Yourself
57. Alpha, Blueneck
58. Colleen Green, Sock It To Me
59. Yo La Tengo, Fade
60. Agnes Obel, Aventine

61. PINS, Girls Like Us
62. Upset, She’s Gone
63. The Julie Ruin, Run Fast
64. Moon King, Obsession
65. Blood Orange, Cupid Deluxe
66. Simone Dinnerstein & Tift Merritt, Night
67. Au Revoir Simone, Move In Spectrums
68. Pantha Du Prince & The Bell Laboratory, Elements of Light
69. Atoms For Peace, AMOK
70. Frankie Rose, Herein Wild

71. Unknown Mortal Orchestra, II
72. Hookworms, Pearl Mystic
73. AlunaGeorge, Body Music
74. Austra, Olympia
75. Sébastien Tellier, Confection
76. Holograms, Forever
77. Mazzy Star, Seasons Of Your Day
78. Clara Moto, Blue Distance
79. Daughter, If You Leave Me
80. Superchunk, I Hate Music

81. Deap Vally, Sistrionix
82. Sleigh Bells, Bitter Rivals
83. Broadcast, Berberian Sound Studio
84. Tricky, False Idols
85. Polvo, Siberia
86. C. Tangana, Love’s
87. MS MR, Secondhand Rapture
88. Minks, Tides End
89. Dean Wareham, Emancipated Hearts
90. Honeyblood, Bud

91. Wardell, Brother/Sister EP
92. Betty Who, The Movement
93. Focus Group, The Elektrik Karousel
94. Izal, Agujeros de gusano
95. No Joy, Wait To Pleasure
96. Harper Simon, Division Street
97. Colornoise, Polychronic
98. Autre Ne Veut, Anxiety
99. Mélanie Pain, By Bye Manchester
100. MythSyzer, ZEro EP

 

The Black Belles, brujas en el garaje

The Black Belles, The Black Belles (Third Man Records, 2011)No se puede decir que Nashville estuviera desprovista de escena musical, al contrario. Esta ciudad fue y sigue siendo el epicentro de la música country (a nosotros nos puede parecer como algo minoritario, pero para hacerse una idea 14 millones de espectadores siguen cada año la entrega de los Country Music Awards),  pero cuando Jack White decidió mudarse a Nashville, e instalar allí su sello discográfico/tienda de discos Third Man Records, ha tenido efectos para la escena musical de lo más insospechados. Por una parte, al producir en los últimos años a Wanda Jackson (pionera del rockabilly) y a Loretta Lynn (la superestrella del country en los años 70) ha llevado a estas dos señoras a que sus carreras tengan relevancia para una generación de aficionados al rock al que los mundos que estas dos cantantes representan les resultan completamente ajenos.

El otro efecto positivo de la presencia de White y su sello en la ciudad es que una oleada de grupos locales alejados del country están encontrando una gran difusión con el apoyo del ex-The White Stripes. Un fantástico ejemplo son The Black Belles, estas cuatro chicas (ahora son tres tras la salida del grupo de la teclista) que, ataviadas con sus más negras galas y sombreros robados del guardarropa de la bruja mala del Oeste, despliegan un rock and roll garajero, aunque no demasiado sucio (a pesar de tener como productor al mismo Jack White), pero sí enérgico, con guitarras jugosas y cierto homenaje al cine (y las músicas) de terror.

Este gótico-garage funciona muy bien en temas como “In A Cage”, “Honky Tonk Horror” y “The Wrong Door”, aunque cuando se salen del guión consiguen aciertos iguales o mayores, como el espectacular tema “Wishing Well” que ilustra este tema, un ejemplo de rock and roll enérgico, de riffs potentes (Olivia Jean, voz y guitarra participó como guitarrista en Blunderbuss, el disco de estreno en solitario de Jack White) y estribillo altamente pegadizo, “Howl At The Moon”, quizá la canción más pop de todo el disco, con ese aire de girl group desenfadado o esa parte final de “Hey Velda” con la que se cierra el disco.

Y si hablamos antes de mujeres vestidas de negro riguroso con predilección por el terror, ¿a quién tendríamos en el número uno indiscutible de la lista? Pues la mismísima Elvira. Un tema de The Black Belles, “What Can I Do?”, acompaña a la presentadora en la cabecera de su último programa, Elvira’s Movie Macabre.

Poster de Stephen Colbert, The Black Belles y Jack White

Como con todo lo que tiene que ver con Third Man Records, hay un single en vinilo picture-disc de la canción. No en vano el lema de la discográfica es “Your turntable’s not dead” (tu tocadiscos no está muerto).

Y si hablamos de colaboraciones con presentadores de televisión, la de Elvira no fue la única. Cuando Stephen Colbert, el popular cómico y presentador de The Colbert Report, publicó un 7″ en Third Man Records lo hizo con The Black Belles como banda de acompañamiento. La canción es una especie de secuela de la canción “Charlene (I’m Right Behind You)” pertinentemente llamada “Charlene II (I’m Over You)”, que puede verse, presentada por el mismo Jack White en este vídeo.

Se podría pensar que la repercusión no ha sido todo lo importante que Jack White seguramente imaginaba, pero tras ese primer disco fantástico y ese puñado de singles enérgicos y divertidos, The Black Belles pueden tener un gran recorrido.

Mi año Holmes

Arthur Conan Doyle / Benedict CumberbatchNo suelo ser constante ni metódico en mis lecturas. No lo he sido nunca ni voy a empezar ahora. Puedo saltar de una (otra) relectura del Cantar de Mío Cid a la primera colección de relatos de algún joven autor norteamericano.

Desde hace años siempre leo, al menos, dos libros al mismo tiempo: uno de ficción (novela, relato) y otro de no-ficción (sobre todo libros sobre cine o música, pero también algún libro de historia o alguna biografía). La narrativa para la noche y el resto, que se adaptan mejor a la lectura fragmentada, para algunas breves pausas durante el día.

A principios de 2011, un suceso me hizo pensar en cambiar: el estreno de la primera temporada de Sherlock, la serie de la BBC creada por Steven Moffat y Mark Gatiss y protagonizada por Benedict Cumberbatch y Martin Freeman. Por lo que podía leer, esta modernización del personaje escondía muchas referencias, homenajes y juegos textuales hacia los relatos originales. Aunque la serie no me impresionó tanto como a la mayoría, sí me hizo considerar la enorme laguna holmesiana en mis lecturas. Y por qué no dedicarle el año. No solo con la lectura de los 56 relatos y cuatro novelas que conforman el canon de Sherlock Holmes, también con la biografía de Sir Arthur Conan Doyle  The Man Who Created Sherlock Holmes de Andrew Lycett y, de paso la revisión de dos películas, centradas en el personaje y su entorno, pero que en lugar de adaptar relatos de Doyle, narran historias apócrifas: El secreto de la pirámide (Young Sherlock Holmes, Barry Levinson, 1985) y La vida privada de Sherlock Holmes (The Private Life of Sherlock Holmes, Billy Wilder, 1970)1.

Es cierto que entre los 56 relatos y cuatro novelas, hay diversos grados de calidad literaria, pero solo un grado de diversión: el mayor de todos. Sherlock Holmes es literatura de entretenimiento al más alto nivel. Conan Doyle dotó a Holmes de un lenguaje tan especial que convirtió al personaje en un icono, mucho más que la lupa y la gorra de cazador. Y un narrador excepcional en la figura de Watson que, a través de unas escasas pinceladas aquí y allí se construye a sí mismo como personaje.

Aunque 2011 fue mi año Holmes, el personaje no me dejará de acompañar. Para empezar, con la lectura del guión de La vida privada de Sherlock Holmes, de Billy Wilder y I. A. L. Diamond, ya que la accidentada producción de la película hizo sacrificar prácticamente la mitad del guión. Quién sabe qué más.

¿Por qué estás en una fiesta si estás triste?

Beginners, Mike Mills

¿Por qué estás en una fiesta si estás triste?, le escribe una afónica Anna (Mélanie Laurent) a Oliver (Ewan McGregor) en Beginners. Pues porque la vida es así de compleja, y no está sujeta a la esclavitud de los géneros literarios. Supongo que todo sería mucho más fácil si las distintas etapas de nuestra vida tuvieran un marcado tono uniforme, con una banda sonora y una iluminación acorde, pero no es así como funciona.

Beginners nos transmite el enamoramiento y la pérdida, la belleza de conocer a alguien que acabas de encontrar y la desolación de perder a quien, estando cerca toda tu vida, sólo ahora estabas llegando a conocer. Mike Mills juega con sus propios recuerdos (la película está basada en su propia historia con su padre), pero también con los recuerdos colectivos. Al presentar las épocas clave en el relato, las enmarca con una sucesión de imágenes genéricas, reconocibles y por tanto compartidas por autor y espectador. Al fin y al cabo, las experiencias contadas por Mills (perder, enamorarse) son las más universales.

Angelopoulos

Theo Angelopoulos, El viaje a Citera

El nombre de Theo Angelopoulos irá siempre estrechamente unido a mi propia historia como aficionado al cine. Ser adolescente y tener un hambre voraz de cine a principios de los 90 podía ser fantástico (¿cuándo no lo ha sido?). No tenía foros de cine clásico ni blogs, pero tenía la crítica de José Luis Guarner cada mes en el Fotogramas (también en televisión cada semana con el recién estrenado Días de Cine junto a Daniel Monzón) y, sobre todo, tenía Cine Club, en La 2, donde cada noche grababa la película que hicieran para verla la tarde siguiente. Cine de todas nacionalidades y épocas, siempre en versión original subtitulada.

Theo AngelopoulosLo cierto es que apenas guardo recuerdos de qué películas vi en aquella época. Sí recuerdo Trono de Sangre de Kurosawa y La muerte del maestro de la casa de te, de Kei Kumai en un ciclo dedicado al cine japonés; y recuerdo El viaje a Citera, de Angelopoulos. Pocas películas me han dejado tal huella en mi vida. Me cuesta creer que con 16 o 17 años pudiera apreciar todo lo que esta película contiene, pero aún así algunas de sus imágenes no me han abandonado en estos años y la sigo considerando una de mis películas favoritas.

Por esa misma época, también se emitió Los cazadores (seguramente se tratase de un ciclo dedicado a Angelopoulos, aunque no recuerdo ninguna otra película). Cuando iba cerca de la mitad de sus dos horas y media de duración, la emisión fue interrumpida para retransmitir en directo un partido de tenis que se disputaba en algún lugar del mundo cuya diferencia horaria impidió me ver el final de la película.

Es curioso, pero nunca terminé de ver Los cazadores. Esos foros de cine clásico de los que hablaba al principio la ofrecían y hoy en día hasta existe una magnífica edición española de toda su filmografía en DVD gracias a Intermedio. Ahora que Theo Angelopoulos ha fallecido, terminar de ver Los cazadores podría ser mi particular homenaje. Pero no podré evitarlo y volveré a ver El viaje a Citera.