DON ALVARO, O LA FUERZA DEL SINO
Leo en uno de mis blogs favoritos, Sancho Does Asia, que la Cinémathèque Française (la filmoteca nacional francesa) dedicó en febrero un homenaje a Alvaro Vitali. Aquí era conocido por el nombre que recibía su personaje: Jaimito. Este actor bajito, regordete y estrábico, tras ser descubierto por Fellini, se convirtió en la mayor de las estrellas de la comedia erótica italiana. La Cinémathèque contó con su presencia en esta doble sesión dedicada no a las películas de Fellini, como sería de suponer en una institución como esa, sino a dos de sus comedias cachondas. Y luego dicen que los franceses son unos estirados.