Mad Men: Cuánto pesa un día
Mi mujer y yo seguimos la serie Mad Men con emoción e incredulidad (qué razón tiene Hernán Casciari cuando dice que Mad Men es como ver a un perro tocar el piano); la emoción de seguir las vidas de estos personajes en una época de cambios que les llenan de pocas alegrías y muchas frustraciones, la incredulidad de estar viendo algo especial, una serie donde apenas sucede nada pero todo es trascendente, no para el transcurso de la historia, no para “nosotros”, los espectadores, sino para esos personajes que parecen tan reales (se parecen tanto a cualquiera de nosotros) que dan miedo.
Y cada capítulo termina con una secuencia o un plano que contiene la verdad absoluta de las vidas de estos personajes: sus más íntimos anhelos y sus debilidades. Y en una de esas secuencias finales, concretamente en el octavo capítulo de la segunda temporada, “A Night To Remember”, se encuentra el plano del que he colocado una imagen, con Joan, la bomba sexual presuntamente superficial, sentada en la cama mirando la marca del tirante de su sujetador. El peso del día cae también sobre este personaje aparentemente indiferente a todo lo que le rodea. Sin duda uno de los planos más hermosos que he visto en mucho tiempo, cortesía de los guionistas Robin Veith y Matthew Weiner, del director Lesli Linka Glatter y del director de fotografía Christopher Manley.

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