
A pesar de su mala fama, hay que ser justos con la telerrealidad, y es que se trata del único género verdaderamente original que ha dado el medio. Pero ese no es su único mérito. Un reality bien ejecutado, con ritmo, y con un tema que resulte atractivo (Pekin Express es un ejemplo perfecto) puede proporcionar la mejor televisión posible.
Top Chef es para mí el reality definitivo. Aunque no llega a las cuotas de emoción de The Amazing Race (El gran reto), que es adrenalina pura, el hecho de tratarse de un talent show es un gran punto a su favor. Pero a diferencia de la mayoría de talent shows, en este los concursantes no son apirantes a, son cocineros, de diferentes estilos, con sus puntos débiles y sus habilidades, pero todos profesionales.
Cualquiera que guste de un buen programa de cocina, sin duda disfrutará de esta experiencia donde alta cocina (y no tan alta en ocasiones) y la demostración de las muchas habilidades culinarias de este grupo de chefs, compitiendo entre ellos american style.
[...] he reconocido ser fan de Top Chef, un reality que, a pesar de estar ya en su sexta temporada, está en su mejor momento. Igual que lo [...]