Mi año Holmes

Arthur Conan Doyle / Benedict CumberbatchNo suelo ser constante ni metódico en mis lecturas. No lo he sido nunca ni voy a empezar ahora. Puedo saltar de una (otra) relectura del Cantar de Mío Cid a la primera colección de relatos de algún joven autor norteamericano.

Desde hace años siempre leo, al menos, dos libros al mismo tiempo: uno de ficción (novela, relato) y otro de no-ficción (sobre todo libros sobre cine o música, pero también algún libro de historia o alguna biografía). La narrativa para la noche y el resto, que se adaptan mejor a la lectura fragmentada, para algunas breves pausas durante el día.

A principios de 2011, un suceso me hizo pensar en cambiar: el estreno de la primera temporada de Sherlock, la serie de la BBC creada por Steven Moffat y Mark Gatiss y protagonizada por Benedict Cumberbatch y Martin Freeman. Por lo que podía leer, esta modernización del personaje escondía muchas referencias, homenajes y juegos textuales hacia los relatos originales. Aunque la serie no me impresionó tanto como a la mayoría, sí me hizo considerar la enorme laguna holmesiana en mis lecturas. Y por qué no dedicarle el año. No solo con la lectura de los 56 relatos y cuatro novelas que conforman el canon de Sherlock Holmes, también con la biografía de Sir Arthur Conan Doyle  The Man Who Created Sherlock Holmes de Andrew Lycett y, de paso la revisión de dos películas, centradas en el personaje y su entorno, pero que en lugar de adaptar relatos de Doyle, narran historias apócrifas: El secreto de la pirámide (Young Sherlock Holmes, Barry Levinson, 1985) y La vida privada de Sherlock Holmes (The Private Life of Sherlock Holmes, Billy Wilder, 1970)1.

Es cierto que entre los 56 relatos y cuatro novelas, hay diversos grados de calidad literaria, pero solo un grado de diversión: el mayor de todos. Sherlock Holmes es literatura de entretenimiento al más alto nivel. Conan Doyle dotó a Holmes de un lenguaje tan especial que convirtió al personaje en un icono, mucho más que la lupa y la gorra de cazador. Y un narrador excepcional en la figura de Watson que, a través de unas escasas pinceladas aquí y allí se construye a sí mismo como personaje.

Aunque 2011 fue mi año Holmes, el personaje no me dejará de acompañar. Para empezar, con la lectura del guión de La vida privada de Sherlock Holmes, de Billy Wilder y I. A. L. Diamond, ya que la accidentada producción de la película hizo sacrificar prácticamente la mitad del guión. Quién sabe qué más.

  1. Es curioso que, a pesar de no haber leído nunca un solo relato protagonizado por el icónico detective, estas dos películas sean de las que más veces he visto en mi vida.

Una Respuesta a “Mi año Holmes”

  1. Víctor Bermejo dice:

    Hola Sr. Lansky opino lo mismo que tu que las dos últimas películas son espectaculares y de las que no me canso de ver en ningún momento.
    Yo estoy interesado en leerme algún libro de Sherlock porque he leído que hay varios, en cuando tenga tiempo, por ejemplo este verano que acaba el curso.
    También a parte de lo que te he escrito, es felicitarte por la pagina web ;) todo un éxito.
    un abrazo muy fuerte y a seguir poniendo comentarios y noticias interesantes.

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