Archivo de la categoría: Cómic

El trailer de Scott Pilgrim, diseccionado

Para todos los que esperamos con ansia el estreno de Scott Pilgrim vs. The World, la adaptación cinematográfica del cómic de Bryan Lee O’Malley que ha dirigido Edgar Wright, poder disponer de nuevas imágenes siempre es un motivo de alegría. Esta es la versión internacional del trailer, bastante menos críptico que la primera versión americana para aquellos que no han leído el cómic.

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Y como bonus, ese mismo trailer, comentado por la gente de Gamervision, que detienen la acción para mostrarnos algunos detalles jugosos que a lo mejor se han podido escapar en un visionado a velocidad normal.

Mike Allred y el rock

Mike Allred. Madman Atomic 16 Abbey Road

En los meses anteriores a esta segunda beatlemanía que estamos viviendo, Mike Allred realizó en la portada del número 16 de Madman Atomic Comics un homenaje a la icónica portada del disco Abbey Road. Y no era su primer homenaje, como nos enseñaba La Pequeña Delirio. Tampoco es la primera vez que Allred aúna en sus comics a sus personajes con imágenes icónicas de la historia de la música popular. Más bien al contrario, la música es uno de los temas más repetidos dentro de la particular iconografía de Allred.

Mike Allred. It Girl Special

No sólo la imagen de Madman, su personaje más popular, está directamente inspirada en el David Bowie de la época de Ziggy Stardust, sino que incluso dedicó una serie entera llamada Red Rocket Seven a narrar la historia de una raza alienígena que se convierte en testigo accidental de algunos de los momentos más importantes de la historia del rock. No sólo la historia tiene que ver con la música, ya que el tamaño y el formato de esta serie tiene las dimensiones de un LP.

Mike Allred. Red Rocket Seven
Mike Allred. Red Rocket Seven
Mike Allred. Red Rocket Seven
Mike Allred. Red Rocket Seven

Y hablando de portadas de discos, como era de suponer, Mike Allred también ha diseñado portadas de discos. Al menos, que tengamos constacia, del disco de los desconocidos Ingredients, Bears Driving Trains.

Mike Allred. The Ingredients, Bears Driving Trains

Y para rizar el rizo, el propio Allred también es músico, y de hecho algunas de sus grabaciones acompañaron el volumen que recogía la integral de Red Rocket Seven.

Mike Allred. The Gear

Como no puede ser de otra manera, el aspecto musical salpica muchas de las viñetas de Allred, y algunas de sus portadas.

Mike Allred. It Girl Special

Shenzhen, Pyongyang, Rangún. Delisle el expatriado.

Guy Delisle, Shenzhen

Shenzhen, Pyongyang y Crónicas Birmanas, obra del historietista proveniente de la animación Guy Delisle, quedarán como un hito del cómic europeo de esta década. Cada uno de estos comics recoge las vivencias del autor en estas ciudades de Asia, un recorrido personal que trasciende el género del cuaderno de viajes para convertirse en algo más.

Quizás la mayor peculiaridad Guy Delisle es que es un viajero involuntario. La esencia de sus viajes no es ni vocacional ni vacacional, no es un aventurero ni un turista, por lo que a las narraciones de sus tres estancias en ciudades del Asia más totalitaria (China, Corea del Norte y Birmania) no se les puede acusar de estar teñidas del rosa entusiasmo de quien espera descubrir una nueva cultura. Delisle es la “víctima” de una situación que escapa a su control y eso proporciona una frescura en la descripción de los lugares que los aleja tanto de la postal como del panfleto reivindicativo. Pero vamos por orden.

Shenzhen (2000, ed. española: Astiberri 2006)
Guy Delisle, Shenzhen

El primer destino involuntario de Delisle fue Shenzhen, ciudad de China famosa por ser el origen de una especie de experimento económico y haber multiplicado su población por 31 en menos de 25 años, llegando casi a los 9.000.000 de habitantes. Delisle llega a la ciudad para sustituir al director de animación de una serie francesa de dibujos animados. A su llegada, es connsciente de que de sus recuerdos de su anterior viaje a China había eliminado todo lo negativo, y de nuevo se enfrenta a la realidad china en esa ciudad concentrada: la masificación, las frías habitaciones de hotel.
Shenzhen es una ciudad donde los edificios crecen a razón de una planta por día, donde una visita al dentista cuesta lo mismo que un viaje en autobús y donde es más fácil encontrar relojes de marca que un simple cuchillo de cocina. Delisle se ve arrastrado a una cierta incomunicación, principalmente por la barrera del idioma (ni siquiera con el personal del estudio puede comunicarse fluidamente en inglés), pero también por una cultura hasta cierto punto hostil al visitante, en el que al autor sólo le queda el refugio de la soledad y la idea de que su estancia tiene los días contados. Delisle transmite perfectamente los momentos de alegría que no casualmente coinciden con las dos salidas de la ciudad (a Cantón y a Hong Kong).
En cuanto al dibujo, aunque podría parecer que es el menos elaborado de los tres (y en cuanto a estructura, así es), también es cierto que es muy anterior a los otros dos, Pero sí que hay que reconocer que Shenzhen  posee una inmediatez fruto de la elaboración sobre el terreno que aporta una fluidez especial al relato.

Pyongyang (2003, ed. española: Astiberri 2007)
Guy Delisle, Pyongyang

De las tres obras, Pyongyang es inevitablemente la más política. Inevitable, porque Corea del Norte es inflexible con los visitantes extranjeros, que deben estar acompañados siempre por un traductor/guía, una especie de niñera estricta, que dicta lo que se hace, lo que se visita, y a dónde se va. Lo es también por la omnimepresncia de Kim Il Sung y Kim Jong Il, padre e hijo, fundador del país y actual presidente respectivamente. En Pyongyang, la sombra del Gran Hermano está presente del principio hasta el final, la paranoia es inevitable, y Guy Delisle utiliza el humor para distanciarse de esta dura realidad.
Si Pyongyang es una ciudad cuya única iluminación nocturna que rompe la total oscuridad es la de los monumentos al líder, y el único cine se abre una vez cada dos años para un festival de películas comunistas, la narración de Delisle consigue afrontar la situación con mucho humor, que transmite perfectamente a través de las viñetas, primero a través de una cierta fase de adaptación para una vez superado el choque cultural poder reirse de la situación con la (escasa) libertad reservada a los extranjeros y que tiene su punto culminante en la visita al Palacio de la Amistad (un museo dedicado Kim Il Sung) en el que Delisle aprovechará para desquitarse de las penurias sufridas.

Crónicas Birmanas (2007, ed. española: Astiberri 2008)
Guy Delisle, Crónicas Birmanas

El viaje a Birmania (o Myanmar, según se reconozca o no el país) se diferencia de los demás en que esta vez Delisle no se encuentra allí por motivos de trabajo, sino para acompañar a su mujer, miembro de Médicos Sin Fronteras, y cuidar de su hijo de apenas meses. Esta vez el relato se estructura en pequeñas historias breves o anécdotas en las que se puede apreciar cuánto ha mejorado Delisle en el timing de sus páginas, aumentando considerablemente el nivel de humor con respecto a Pyongyang y, sobre todo, a Shenzhen.
Esa tendencia está propiciada también por el hecho de que, aún encontrándose también en una dictadura, la despreocupación propia de la gente del sureste asiático (como el encontrarse allí con su familia) contagia a Delisle de una alegría que se aprecia en el tipo de historias pero también en el estilo de dibujo, que aúnque más elaborado, también es más divertido.Crónicas Birmanas también sale beneficiada de la ajetreada vida social del autor en Birmania, ya que describe sus encuentros con trabajadores de ONGs, diplomáticos y nativos, e incluso acaba dando clases de animación a algunos jóvenes birmanos con los que establecerá una especial relación.

Como decía en la introducción, Guy Delisle ha creado con estas tres obras, un importante hito de la historieta. Hace crónica social sin ser denso, es personal sin llegar a dar la impresión de ser demasiado íntimo y, sobre todo, es fresco y divertido, un tipo de lectura completa que puede gustar a todo el mundo. Absolutamente imprescindible.

Hoy es el día

Hoy es el día del culo comiquero. El Big Culo Day. A propuesta de Jotacé, cada año cualquiera puede subir a su blog la ilustración de un culo. Puede ser obra original o ajena, lo importante son los culos.

Yo he elegido este generoso trasero cortesía de Dimitri Armand en la serie francesa Salamandre. Puestos a buscar culos, la bande-dessinée es una fuente inagotable.

Feliz día a todos.

Halloween

Este año, cuando vayáis a decorar vuestras calabazas para celebrar Halloween, dentro no tenéis que poner una vela, sino treinta, y es que esos son los años que cumple la película Halloween, y por tanto Michael Myers, el personaje protagonista de la película de John Carpenter.

Y el festival de Sitges homenajeando a King Kong y a 2001: Una odisea del espacio, que también cumplen años… Ay, ay, ay,…

La imagen es de Halloween: 30 Years Of Terror, un cómic compuesto por cinco historias cortas protagonizadas por Michael Myers y otros personajes de la película original años después del pequeño incidente ocurrido en Haddonfield la noche del día de difuntos de 1977.