Archivo de la categoría: Literatura

REFLEXIÓN REFLECTANTE

– ¿Le gusta a usted el cine, doctor? -pregunta.
– Mmm. -Smilowitz se encoge de hombros -se puede decir que sí. Prefiero la realidad. Ya me entiende.
– La realidad no está mal -Sykes asiente. Con cara de estar ponderando alguna cuestión poco relevante. Aunque no creo que pueda negar usted que la realidad presenta carencias. No siempre contiene todos los elementos que pueden satisfacer a las personas o no siempre los contiene en el orden adecuado o en la cantidad adecuada. ¿Y sabe qué? -Sykes hace una especie de gesto de predigitador. Levantando las palmas de las manos-. Para eso estoy yo aquí. Para eso está el viejo Spencer Sykes. Para corregir las carencias de la realidad. Para darle a la gente lo que no tiene en sus vidas cotidianas. ¿No es una tarea encomiable?

De la novela El dios reflectante, de Javier Calvo (publicada por Mondadori).

VOLVER A LEER

Estoy volviendo a leer, y mucho. Y a comprar libros, mucho bolsillo y mucha segunda mano, aunque en realidad, siempre que he comprado ha sido edición de bolsillo o libro usado. Mi última fiebre lectora fue hace unos años, en los que encadené demasiados buenos libros, Las asombrosas aventuras de Cavalier y Klay de Michael Chabon, Middlesex de Jeffrey Eugenides, los artículos de Houellebecq, Desde mi cielo de Alice Sebold, casi todo Palahniuk… Imagino que al primer mal libro de esta racha, sentí que me merecía un descanso, un momento para tomar aire. Desde entonces hasta ahora he leído, claro. Y he seguido comprando libros, claro, pero no con esa ansia con la que libros de setecientas páginas terminan en tres días. Y de repente algo cambia, porque de repente leo La fortaleza de la soledad, de Jonathan Lethem, libro que podría ser mejor, pero al que cambiarle una coma sería delito. Y todo se desencadena. Me topo con libros que estaban en las librerías pero que yo no había visto. Me doy cuenta de que no he leído a Rodrigo Fresán ni a Roberto Bolaño. Me entero de que existe Javier Calvo. Y mi ansia lectora va creciendo y según voy descubriendo cosas nuevas más me ilusiono. Me apetece leer y me apetece leer sobre lo que leo, e incluso escribir sobre lo que leo. Y es que me resulta inevitable asociar lectura a felicidad. Soy así, qué le vamos a hacer.
Sé que esta racha acabará, es inevitable, cuando me tope con algún libro que me disguste. Pero de momento no tengo intención de parar. Y menos, ahora que gracias a Iberlibro y, sobre todo, a Abebooks (el primo americano de aquél) y a sus precios económicos en libros usados, tendré ocasión de ampliar mi biblioteca, ahora que los libros me duran tan poco, o para que cuando en el futuro reanude mis lecturas compulsivas, tener un fondo de estantería arreglado.

Este es el primer post que publico sin imágnes. Me da miedo hasta a mí.

Todo está en los libros


Gracias a la librería Saber Más de Granada y a Aurora Carboanion me he hecho con estas tres joyas literarias.

Por orden:

URI GELLER – Mi fantástica vida (Grijalbo, 1975)
Un día hace años, tuve en mis manos en una librería de segunda mano esta maravilla. Costaba cien pesetas (o sea, veinte duros), rebusqué en los bolsillos y descubrí que no me llegaba. Una historia triste. Pero con final feliz. Por fin lo tengo en mi poder. Entre las fotos que incluye no está su aparición televisiva con Íñigo (una lástima), pero sí una foto que el mismo doblacucharas repararrelojes tomó desde un avión de ¡tres ovnis!

BRIAN W. ALDISS – Bang Bang (Ultramar, 1986)
Ojeando una revista me topé con que Keith Fulton y Louis Pepe, habituales directores de los making of de las películas de Terry Gilliam (gracias a ellos existe Lost in La Mancha), habían dirigido The Brothers of the Head un falso documental sobre dos hermanos siameses a finales de los años 70 que se convierten en estrellas de un circo de freaks y que de la mano de un manager avispado llegan a convertirse en estrellas de la música punk. Esta película que me muero por ver, resulta estar basada en este pequeño relato, de este autor de ciencia ficción y de libros de autoayuda.

ROGER VADIM – Memorias del diablo (Caralt, 1976)
Este cineasta de origen ruso y de infancia nómada, dirigió a algunas de las actrices más atractivas de los 70, se acostó con prácticamente todas ellas, y con bastantes de ellas se llegó a casar.

A ver si ahora sí que puedo considerar esto mi regreso al blog.

MAMÁ, QUIERO SER MAFIOSO


Hace unos años, tenía que hacer un examen oral de inglés. La profesora nos había convocado a las cuatro personas que teníamos que hacerlo en su despacho, pero llegado el momento, sólo yo me presenté. Me pidió que entrara y me sentara mientras ella iba a ver si encontraba a los otros tres alumnos. Allí estaba yo, sentado, esperando, nervioso y me fijé en un libro enorme sobre la mesa de la profesora. En la portada, muchas fotos de mafiosos, entre ellos reconocí a Al Capone; el título: History of the Mob (Historia de la mafia). Si ya estaba nervioso, como podéis imaginar, las lecturas de mi profesora no me tranquilizaron precisamente.

Aún así, me encanta todo lo que tiene que ver con la mafia. Acabo de ver la lista de los cien libros que The New York Times considera más destacados del 2004, tanto de ficción como de no ficción. Entre estos últimos está Public Enemies: America’s Greatest Crime Wave and the Birth of the FBI, 1933-34 de Bryan Burrough, un señor libro de casi 600 páginas que tiene una pinta excelente. Por un lado se nos cuentan las andanzas de delincuentes tan entrañables como John Dillinger, Bonnie & Clyde o Ma Barker y otros menos conocidos pero con nombres tan prometedores como Baby Face Nelson, Pretty Boy Floyd o Machine Gun Kelly. Y por otro lado, tenemos a J. Edgar Hoover, personaje pervertido y maniático como él solo, que fue el encargado de poner en marcha para acabar con esos personajes “La División”, que después pasaría a llamarse FBI y después tendría en sus filas a gente tan importante para la historia de la humanidad como Clarice Starling, Fox Mulder y Dana Scully, pero eso, como decía Moustache, es otra historia…

ESO SON LETRAS EXTRANJERAS


He empezado a leer Un long dimanche de fiançailles, de Sébastien Japrisot. Y, como podéis ver por la portada, en francés. El motivo es bien sencillo: esta novela no está traducida al español. Supongo que con el próximo estreno de la película dirigida por Jean-Piérre Jeunet (ver este post) se pondrán en marcha y la editarán aquí. Es curioso porque Japrisot no es ningún desconocido. Era (murió el año pasado) un autor de novela policiaca con mucho éxito (es el autor de Historia de O, por cierto), como Piège pour Cendrillion, que fue traducida al catalán, como Parany per una noia. Algunas de sus novelas se adaptaron al cine, a veces encargándose él mismo del guión, y en los últimos años de su vida se dedicó sobre todo a esta faceta de guionista con La fortuna de vivir y Un crimen en el paraíso, de Jean Becker como últimos ejemplos.

A mí me viene bastante bien el poder conseguir la edición francesa, porque así leo algo en francés, que últimamente no lo hago mucho, y porque, como ya he mencionado, el precio de las ediciones de bolsillo francesas son muy ajustados.

La novela la estoy disfrutando mucho, a pesar de que el vocabulario militar e histórico (está ambientada durante y después de la primera guerra mundial), que a veces se me escapa, me ralentiza un poco. Es una especie de reconstrucción del mito de Ariadna y Teseo, sólo que esta vez es Ariadna (Mathilde) la que decide seguir el hilo para encontrar a su prometido. Por el momento, apasionante.